Interpretes

 

ALGUNOS INTERPRETES DE LA REALIDAD NACIONAL

Víctor Andrés Belaunde
Nacido en Arequipa en 1883 , Víctor Andrés Belaunde fue diplomático , Presidente de la Asamblea de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad , Constituyente, diputado por Arequipa y catedrático  entre muchas otras posiciones que lo destacaron en todo momento como un gran intelectual y pensador de la Realidad Nacional . Publicó  numerosas obras entre las que destacan nítidamente Ensayos de Psicología Nacional , Meditaciones Peruanas , La Realidad Nacional y Peruanidad en las que con un lenguaje culto describe muchas de las características más saltantes de la realidad nacional constituyéndose en uno de los pilares fundamentales que explican al Perú .
En su Psicología Nacional , Belaunde describe magistralmente ciertos caracteres de la conciencia nacional y su relación con nuestro crónico sub desarrollo .

A continuación un resumen sobre nuestras incoherencias :

” .. por un fenómeno de sociología que podría explicarse por causas geográficas , étnicas , históricas ; la colaboración colectiva (en el Perú) es casi nula”

” ..nuestro medio es una masa inerte , no opone al nuevo ideal el gesto de la contradicción absoluta que es fecundo …”

“.. nuestras incoherencias explican la inferioridad de nuestra vida colectiva ..”

Sobre nuestros rencores

” … el medio social en el que vivimos tiene la apariencia de un campo de enconada lucha …”

” … por debajo de esa formidable y chillona algarabía  , se agitan la murmuración y el chisme tendencioso ..”

” … allí la reticencia , el rumor anónimo e impresentable , la suspicacia sutil , tejen la urdidumbre que ha de oponer a los hechos un obstáculo más serio que las polémicas y los golpes rudos ..”

“… el odio es una de las mas altas pasiones humanas … ; por el contrario el rencor es de muy distinta índole , no supone ideal propio ; es retrospectivo y de los débiles , es estéril …”

” … nuestra historia está plagada de rencores suicidas ..”

” … nuestra pobreza psíquica se traduce en la negación absoluta , madre de nuestra incoherencia y de nuestros rencores …”

” .. tenemos falta de pasión por el ideal (colectivo) ..”

En su “ La Realidad Nacional” de 1931 , Belaunde sustenta un Bolivarianismo real muy diferente al de corte histriónico chavista actual y sostiene en su teorización sobre sistemas políticos óptimos para el Perú que es necesario que el control y la resistencia a un Poder Ejecutivo tiránico solo se puede encarnar en instituciones que , al mismo tiempo que lo limitan , lo sostienen . Cita a Stendahl quien dice que “ solo puede apoyarse en lo que resiste ..”

Considera Belaunde que es extremadamente simplista querer someter al Ejecutivo a una influencia decisiva de un parlamento imitando al inestable sistema francés .
Debido a que no somos un país con un sistema bipartidista  ni monárquico al estilo inglés y anglosajón no podemos querer copiar esquemas en los que el ejecutivo ejerce una función simbólica y la responsabilidad de gobierno la tiene un gabinete elegido por el parlamento.

En países donde no existe la fuerza moderadora del monarca y el ritmo regular de dos partidos , dice Belaunde, el parlamentarismo ha sido un desastre . Gabinetes relámpago , desorden e inflación de presupuesto , exceso de legislación y una duración media del Ejecutivo muy corta han sido las causas de una perpetua inestabilidad en nuestros países así como en la Francia pre 5ta república que solo vivió y prosperó por su vitalidad económica y tradición cultural.

Bolívar vio esto en su momento pero ninguno de nuestros acartonados y afrancesados  pseudoconstitucionalistas le hicieron caso generándose un caciquismo parlamentario que llevó a un trastrueque de funciones entre el Ejecutivo y el Legislativo que casi dura hasta nuestros tiempos .

Belaunde opina  premonitoriamente sobre la creación de parlamentos regionales diciendo que  “ son órganos de la más inútil burocracia “ , una verdad que hoy en pleno siglo XXI podemos constatar .

Sugiere que se mantenga una real autonomía política municipal y que los consejos o parlamentos regionales se conviertan en “ Congresos Económicos” con sufragio corporativo en línea con las actividades económicas de cada región . Bajo lo que el denomina un “Registro de Actividades Económicas”  en donde se ordenen las empresas de la minería , agricultura , manufactura , comercio , transportes y profesiones liberales , sugiere que se organicen votaciones periódicas en la cual la representación esté dada por la importancia relativa de cada actividad económica , reflejándose así la fisionomía económica de cada región .

Belaunde les pone un mandato de dos años y les asigna funciones políticas como la de nombrar jueces y vocales dentro de su jurisdicción  , derecho a veto a la elección de autoridades políticas , elección de los senadores de la región al parlamento nacional entre otras funciones que para nuestros tiempos resultan revolucionarias en el buen sentido de la palabra y bien merecen toda la atención de nosotros en el NDP . Con ciertas adecuaciones a la realidad actual , el concepto de un congreso no político  , sino económico y elegido corporativamente , que tenga como principal motivación la generación de riqueza en beneficio de la eliminación de la pobreza en la región es un objetivo que definitivamente es de interés para el NDP . 
Víctor Raul Haya de la Torre (1895-1979) ,
Uno de los líderes políticos más influyentes del siglo XX aportó ideológicamente al Perú a través de innumerables obras y discursos . Su  legado basa en el materialismo histórico y una interpretación de la realidad nacional crítica de la forma como se llevó a cabo la independencia del Perú . Este proceso , sostiene Haya , fue dirigido por latifundistas desencantados con la corona española y ávidos de hacer dinero para ellos mismos . Una vez logrado su cometido , la clase propietaria tomó el control del estado , asunto que no hubiera sido tan grave si no hubieran luego copiado las bases ideológicas de la Revolución Francesa , totalmente contraria al interés económico de su propia clase y enfocada en la destrucción de la gran propiedad y la formación de pequeñas clases burguesas . Nos encontramos entonces con un choque entre la realidad de un Perú básicamente latifundista  con teorías republicanas francesas de corte democrático y pequeño burgués que no  interconectaban por ningún lado y que dieron como resultado el caos generalizado crónico en el que ha vivido , y aún sigue viviendo el Perú .

Es interesante remarcar las coincidencias entre Haya y Belaunde en cuanto a la influencia ideológica negativa de Francia en la gestación del Perú como Nación . Citando a Marx y Engels , Haya sostiene que en el Perú existe la necesidad de la aplicación de un sistema político que permita el desarrollo de la conciencia y la cultura de la sociedad peruana antes de permitirle ser parte del proceso de decisión nacional . Como el niño que vive , siente y protesta por el dolor pero no está capacitado para dirigirse a si mismo , la sociedad peruana todavía se encuentra en desarrollo y sigue formando su conciencia y definiéndose en torno a su interpretación del sentimiento nacional y lo que es el Bien Común y ese gran Norte al que debemos aspirar como Nación . Esta es la razón por la cual históricamente nos hemos debatido entre la tiranía y la anarquía.

El partido NDP en ese sentido reitera su firme creencia en que la democracia es un medio y no un fin en si mismo y establece que en el actual momento histórico no están dadas aún las condiciones para su aplicación.

Jose Carlos Mariátegui
Y sus 7 Ensayos de la Realidad Peruana  no pueden estar ausentes de un diagnóstico serio de la realidad peruana conducente a la creación de una plataforma de desarrollo nacional y de planeamiento estratégico a nivel país . A pesar de ser una figura mítica de la izquierda peruana y fundador del Partido Socialista , Mariátegui hizo lo que para su tiempo fue un análisis revolucionario de la realidad nacional peruana y muchos pensadores  preocupados por el tema hoy continúan siendo sus seguidores a pesar del tiempo transcurrido (nació en Moquegua en 1894 , murió muy joven en 1930) y de que sus planteamientos han sido desgastados por la realidad actual.

Mariátegui sostiene que la cuestión indígena ( y en general el problema de la pobreza del Perú) arranca con la economía y el régimen de propiedad de tierras (que antes de 1968 y el  Velascato era de claro corte latifundista) y que el gamonalismo como el y muchos hoy todavía le llaman , invalidaban inevitablemente cualquier intento legalista de cambiar ese status quo . El latifundista , versión moderna del señor feudal del medioevo , tenía tal autoridad que cualquier ley escrita no funcionaba porque cualquier funcionario que osaba aplicarla era inmediatamente despedido por el poder central , escandalosamente amarrado a ese poder feudal – gamonalista .

Critica Mariátegui la inútil defensa que de manera administrativa pretendía hacerse al “problema indígena” y afirma correctamente que no hay forma de aplicar un derecho liberal sin la disolución del feudo .

Quedará en la duda de la historia que hubiera dicho el Amauta si hubiese vivido 38 años más tarde la “revolución” del gobierno de las Fuerzas Armadas quienes al mando del general y ex soldado raso Velasco barrieron con todo vestigio de propiedad en el agro peruano en un hecho hoy considerado por tirios y troyanos como el más grande fracaso histórico de todos los tiempos que condenó a  más pobreza al campesino , justamente a ese que pretendió proteger .

A pesar de haber sido ese un contundente y violento fin de una estructura de propiedad de tierras que siempre debió cambiar , es recién hoy , casi 40 años más tarde que el agro peruano empieza a curar sus heridas y reinicia su desarrollo económico de la mano con las históricas ventajas comparativas naturales del sector en el Perú , ventajas que han sido desaprovechadas por un tiempo imperdonablemente largo en desmedro de justamente aquellos que más lo necesitaban.

Mariátegui también ataca las ideas  racistas de su época y afirma correctamente que el concepto de razas inferiores sirvió al Occidente blanco para su obra de expansión y conquista y que esperar la emancipación indígena de un activo cruzamiento con inmigrantes blancos es una ingenuidad anti-sociológica de primer orden solo concebible en la mente rudimentaria de un importador de carneros merinos .

Compara la raza indígena con la de los asiáticos que sin tener un ápice de inferioridad han asimilado esa misma cultura occidental para bien y sin mezcla alguna racial que valga . La degeneración del indio peruano es una barata invención de leguleyos de la mesa feudal y la solución del “problema” concluye , solo se dará en el campo social y hasta que se unan en un colectivo ; no como hasta ahora una muchedumbre dispersa incapaz de decidir su rumbo histórico , en lo cual dicho sea de paso , coincide con Belaunde y Haya .

Peligrosa la mención hecha a la unión y al colectivo que hoy , salvando distancias pretenden liderar los movimientos neo indigenistas como el de Evo Morales en Bolivia y Hugo Chavez en Venezuela . La creación de una nación independiente racialmente motivada no hace sino invertir el problema y poner la amenaza al revés  . En vez de una amenaza occidental blanca , ahora tenemos una amenaza chola o cobriza latinoamericana que al final lleva al mismo desgraciado objetivo , el de la polarización interna y la imposibilidad de consolidar una plataforma de desarrollo sostenido en unión multicultural y multiétnica con reducción de índices de pobreza comprobables .

El Incanato

Luis Lumbreras , arqueólogo ayacuchano y profesor de San Marcos sostiene en su libro “Los Orígenes de la Civilización en el Perú” que unos 3000 años atrás en Chavín, al inicio del Callejón de Conchucos en Ancash , se gesta el origen de un  nuevo tipo de sociedad en el Perú, la Teocracia .

Al establecerse alrededor de aldeas y vivir de la agricultura dejando el nomadismo se crea la necesidad de aprender o asesorarse en asuntos relacionados al clima , el sol , las sequías y todo lo que pudiera estar relacionado al éxito de una buena cosecha . Es entonces que personas con “dones sobrenaturales”  después llamados sacerdotes por estar ligados a los dioses que “controlaban” la lluvias se vuelven muy importantes y poderosas en ésta nueva sociedad incaica que ve nacer ante si un sistema teocrático por excelencia que perdurará hasta los confines del aún nonato Imperio Incaico .

La natural tendencia a cuidar de su poder y status social lleva a los sacerdotes a crear sistemas de mitigación de protestas que llevaron finalmente , en el caso de Chavín , a la unión entre artesanos y sacerdotes quienes crearon al atemorizante Lanzón , dios humanizado que ávido de sangre muestra las fauces con filudos colmillos curvos . Es una figura antropomorfa con  garras en las manos y en los pies , con serpientes en vez de cabellos y un rostro felínico con actitud agresiva  . Un monstruo complementa al dios del Lanzón , es una divinidad dual , en unos casos femenina y en otros masculina ; todo un mito que debió ser muy complejo de crear . Todo esto dentro de un tenebroso laberinto oscuro  con galerías de piedra altas y frías que no permiten el más mínimo ingreso de ruidos externos creando un ambiente que genera respeto y temor hasta hoy en día ; un anticipo quizás de los llamados “sico – sociales” a los que nos tenía acostumbrada el tristemente célebre sistema de Inteligencia Nacional sobre todo el los años 90.

El Lanzón y las piedras de Chavín se convierten en los fieles instrumentos represivos de ésta nueva clase social que habiéndose garantizado su permanencia en una especie de estabilidad laboral anticipada procede ahora a cobrar los frutos de su poder e influencia . Los campesinos a cambio de los “servicios” que recibían de los sacerdotes entregaban una parte de su producción , los excedentes , de modo tal que todos aquellos que vivían en torno a los templos vivían de los servicios religiosos sin intervenir directamente en la producción . Asistimos al nacimiento de la primera burocracia estatal , de la primera explotación del hombre por el hombre y porque no a la creación del primer impuesto.

El nacimiento de éste orden de las cosas tuvo una secuela explosiva de desarrollo económico y tecnológico . Los sacerdotes interesados en mantener su poder , estimularon al máximo el trabajo artesanal y , lo que es más importante , permitieron el descubrimiento de nuevas tecnologías , un sistema del que hoy nuestra ineficiente y sub financiada CONCYTEC debería aprender .

Asistimos al nacimiento de sistemas de irrigación así como trabajo en metales considerados hasta nuestros días como maravillas.  La civilización andina surgió y progresó bajo la garra del mito , el mismo que persiste anarquizado y sin “sacerdotes” u otros líderes en las comunidades andinas del Perú profundo de hoy .

La Colonia

La conquista del Perú por un puñado de 160 hombres y 60 caballos venidos de España ha sido y es un evento traumático que sigue marcando una identidad peruana aún no definida .

En lugar de factores raciales y de una  inferioridad  de los incas frente a la (no tan) blanca raza de los conquistadores españoles que según el historiador americano Charles F Lumis fueron factores preponderantes para una fácil conquista , Waldemar Espinoza Soriano , historiador cajamarquino ,  sostiene que fue la división interna vigente en el Tahuantinsuyo la que llevó a la debacle .

Esta hasta hoy crónica debilidad peruana  a las finales del incanato tuvo en los enfrentados Huáscar y Atahualpa y a la guerra civil imperante , el factor preponderante que permitió al español delincuente de poca monta  Pizarro hacerse de una fácil conquista

También contribuyó a una fácil conquista el cruel y dictatorial sistema de señoríos étnicos y curacazgos en donde los jatuncuracas parecen no haber comulgado con las políticas dictadas desde el Cuzco por el Inca . Los historiadores como Espinoza sostienen que anhelaban la libertad e independencia del poder central cuzqueño y vieron en éste puñado de extraños conquistadores con armaduras , arcabuces e impresionantes caballos , una solución a sus problemas sin sospechar ni remotamente el error histórico en el que estaban incurriendo.

Julio Cotler por otro lado menciona en su libro Clases , Estado y Nación en el Perú que la herencia colonial se circunscribe a los efectos que dejaron la monopolización del comercio entre la Corona y la Casa de Contratación de Sevilla y las economías coloniales basada en concesiones exclusivas a comerciantes peninsulares . La política proteccionista aplicada en favor de una mediocre manufactura española  que terminó favoreciendo a la competencia de Inglaterra , Francia y Holanda , obligaban a la población colonizada a adquirir lo que de otra manera sería invendible al doble o triple de su valor y lo que es más importante  , una organización estamental que fragmentaba los intereses sociales impidiendo el logro de una identidad común en el Perú . Además fue el antecedente de un desarrollo económico mercantilista y proteccionista que nos acompaño con algunas excepciones durante toda nuestra vida republicana , hasta que el que consideramos el quiebre de los años 90 , ésta vez de tipo económico (versus el de tipo social del velascato en los 70) que encarrila al país en una visión de desarrollo económico de eminente corte de libre mercado que es en el que nos encontramos hoy y que se ha convertido en el motor del nuevo desarrollo económico y ya casi milagro económico peruano .

A esto se debe agregar , dice Cotler , la ausencia de una real aristocracia en la dirección político – militar de la independencia que por su permanente ambivalencia y errático comportamiento frente a los españoles determinó que fuera desplazada por los jefes militares no figurando en la nueva escena republicana .

Como decía Riva Agüero ..” la aristocracia limeña se deshizo lentamente en la larga anarquía que siguió y desapareció como clase social . Su indolencia , su peruana blandura , no le permitieron conservar importancia y poder …”

Es ahí donde la dirección política del Perú cae en manos de caudillos militares quienes  faltos de apoyo económico se ven obligados a aliarse con diversos grupos oligárquicos y grupos de poder regional que tratan de interpretar ideológicamente los intereses de éstas alianzas pero no constituyen una base sólida de sustento para un desarrollo estable. Las posibilidades de constitución real de un Estado y una Nación se desvanecen y duran hasta fines del siglo XIX.

La República

Jorge Basadre comentará en su “La Vida y la Historia” de 1958 que los americanos se lanzaron a la osada aventura de la independencia no solo en nombre de reivindicaciones humanas menudas como un puesto público , sino también por una extraña angustia metafísica que se resolvió en la esperanza de que viviendo libres cumplirían su destino colectivo .

Ese destino colectivo y el “ Firme y Feliz por la Unión” impreso en las monedas peruanas no se daría tan fácilmente sin embargo ya que el peruano no entendería que existía un destino dinámico de ésta y otras patrias liberadas que exigía realizarse sin socavar la cohesión nacional .

Como individuo y como conjunto se necesita tener un ideal que perseguir , una esperanza que realizar . Por ese ideal y esa esperanza es que se hacen los hombres y los pueblos que cuando carecen de el se arrastran , como nosotros , perezosos , desalentados, perdidos en el desierto , sin luz en los ojos ni esperanza en el corazón .

Tuvieron (los peruanos de la nueva Patria) un concepto atómico y mecánico de la libertad ; no miraron a la colectividad como una unidad orgánica .

Las constituciones de 1823 , 1828 , 1834 , 1856 y 1867 influenciadas por el individualismo de los movimientos liberales post Revolución Francesa  ,  intentaron el debilitamiento del ejecutivo y pusieron en todo momento una fe excesiva en el sufragio , cuya máxima ampliación buscaron

Los conservadores por el otro lado intentaron en vano de hacer lo contrario pero sucumbieron ante su propia falta de unidad , fe en el futuro del Perú y carencia de espíritu de progreso .

Lo ideal debió ser la amalgamación de ambas corrientes que hubiese dado un feliz planteamiento del dilema libertad-autoridad creando finalmente “ un Estado fuerte pero identificado con el pueblo para realizar con energía y poder una obra democrática” .

Consideramos esta última reflexión de Basadre  de extremadamente alto valor conceptual y por eso parte fundamental en la Visión de nuestro pensamiento . No en vano uno de los tres grandes pensadores peruanos históricos , el social cristiano Victor Andrés Belaúnde , recoge esto y lo lee de diversas maneras (ver arriba) a favor de una interpretación que en nuestra opinión correctamente aplicada a nuestra realidad nos terminaría de catapultar al sitial que nos corresponde en la historia de las Americas .

Esa tendencia de ver a la democracia como un fin y no un medio para la consecución de nuestros altos ideales nacionales que han hecho de nuestra Nación tan rica en recursos naturales un país subdesarrollado , merecen que parafraseemos a continuación unos párrafos del libro “ El Poder Neutral” de Jorge Astete Virhuez .

Citamos :

Cuando Bolívar, oponiendo la República, replicó la opción monárquica del general San Martín, le dijo que quizás la monarquía ofrecía menos peligros anarquizantes y caudillistas que la República, pero que sólo por ésta podía el Perú encontrar su ruta a la libertad; que “solo se aprendía a caminar a fuerza de tropezones”. Después de casi dos siglos de tropezones aun estamos aquí como al principio, viviendo casi en la anarquía y bajo un endémico caudillismo. Después de tantos años de vida republicana aún no entendemos por qué no funciona entre nosotros la República.

La razón casi unánime para explicar el problema fijó su vista siempre en los hombres autoritarios. La tradición autoritaria del Perú, se dijo, ha sido la causante de nuestro atraso y barbarie. La República no había podido sostener su continuidad por las incesantes asonadas y golpes de Estado promovidas por hombres fuertes y ambiciosos. Lo cierto es, sin embargo, que más fuerte que la tradición autoritaria ha sido la tradición democratizante entre los peruanos. Si lográramos, por un sólo momento, poner de lado nuestro secular sentimentalismo “democrático”, veríamos que la racionalidad de los golpes de Estado y el“autoritarismo” no se hallaban en verdad en los hombres fuertes sino más bien en los hombres débiles.  Encubiertos en las asambleas, éstos habían promovido en nombre de los derechos y la “democracia” una y otra vez el caos, la anarquía y el desgobierno. Lo demás fue puesto por la dialéctica de la historia: cuando la sociedad de derechos se embriaga con su libertad y no sabe auto-controlarla, desemboca tarde o temprano en el desorden y la anarquía amenazando con la desintegración social. Por razones más fuertes que los “hombres fuertes”, las libertades y los derechos no tienen entonces más remedio que ceder ante la necesidad del orden y la paz, que aunque más primitivos, son derechos más importantes para la subsistencia de los pueblos.

Cuando la “democracia” se desemboca y la anarquía toca las puertas, asoma el «estado de naturaleza» y en esas circunstancias es inevitable el «estado de la fuerza» donde aparecen los hombres autoritarios. Es ésta una ley de la historia universal y de la que no puede salvarse ni siquiera el Perú. No existen, según creo, los hombres providenciales; es decir los hombres que hacen las circunstancias. Los hombres son primero, producto de las circunstancias, luego forjadores de las circunstancias. Lo real es siempre racional: la tradición autoritaria en el Perú y los hombres fuertes del Ejecutivo han aflorado ante la tradición anarquizante de los hombres débiles en Parlamento. Han sido siempre estos hombres frágiles que, por auto-compensación, han atacado aquí y en todas partes, toda forma de autoridad, sembrando con ello el autoritarismo. Creían que los derechos se sostenían solos. La República ha sido quebrada una y otra vez por el despotismo instalado en las asambleas.

Así se inició la misma República.

Como dice Basadre, el primer choque entre peruanos se dio “entre el militarismo y el caudillaje de un lado y el utopismo parlamentario de otro”. Influidos notablemente por la Constitución de Cádiz, particularmente en el espíritu moralizador de éste y por los conceptos de soberanía y primacía del Parlamento, desde el principio de la República las asambleas del Perú, tomaron para sí la libertad más absoluta. Formados, como diría más adelante riva agüero, de hombres teóricos, doctores y clérigos discípulos de la Revolución Francesa, fascinados de la Convención y de las Cortes Gaditanas, desahuciaron, en el principio mismo, la constitución de un Ejecutivo independiente de absoluta necesidad en esa hora dramática para completar la tarea de independencia. Bajo los pendones de Faustino Sánchez Carrión, según el cual “el gobierno de uno es más activo y eficaz si gobernar es tratar a la raza humana como a las bestias”, una vez producida la retirada de San Martín, el Congreso Constituyente decidió conservar también el Ejecutivo.
Pasando por alto las recomendaciones de Bolívar según el cual “…la composición de ese gobierno era mala, porque va haber una mano para obrar y veinte cabezas para deliberar”; y prever además “funestísimas consecuencias de un principio tan vicioso”, los diputados, preocupados más bien en conservar la pureza republicana y cuidarla de una futura tiranía, una futura sedición, una futura infidencia, una futura traición, se adueñaron de todo el poder. Dedicados a hacer lindos discursos sobre la República y prevenirse contra futuras “tiranías” ordenando futuros “juicios de residencia” y futuras denuncias por “acción popular” de futuros jefes del Estado, tribunales de seguridad para juzgar futuros delitos políticos, se habían olvidado de hacer la guerra a los españoles. El debate pletórico condujo, por supuesto, al fracaso de la campaña de intermedios y trajo a los españoles de Canterac de vuelta a las puertas de Lima.

Ante esta situación, los militares pidieron, rogaron, invocaron, imploraron a los “soberanos” diputados que designaran un “Jefe Supremo que ordene y sea velozmente obedecido”. Al pronunciamiento militar se unió la voz del pueblo y la agitación pública. Un movimiento plebiscitario del pueblo clamaba por lo mismo, el nombramiento urgente de un jefe ejecutivo. El último ruego de los soldados a la Asamblea de los diputados decía: “La sabiduría y prudencia de «Vuestra Soberanía» pesará los motivos que impulsan el anhelo con que aguarda el ejército el decreto que asegura la libertad del Perú”. La amenaza de estos altos jefes militares no era por cierto disolver el Congreso y entornillar en el poder a un hombre ambicioso y autoritario, sino renunciar a sus cargos y marcharse del país como ya lo había hecho Arenales.

El gobierno del “Congresito” se fue entonces, como dice Basadre, “pero no por acción de los españoles, sino por obra del mismo ejército”. Impávidos los congresistas ante los ruegos del ejército, el Motín de Balconcillo disolvió entonces la Junta Gubernativa de los diputados e impuso a Riva-Agüero como único jefe del Poder Ejecutivo. Así nació en el país el golpe de Estado; como se ve, no por obra de los “hombres autoritarios”. Así nació también el primer Ejecutivo y, aunque no nos guste decirlo, gracias a ella completamos la independencia y salvamos precisamente a la República para que los diputados siguieran discutiendo cómo denunciar y enjuiciar a la futuras tiranías autoritarias.

Excepción hecha de esporádicos levantamientos, como el de Salaverry, que tenían ante todo un carácter voluntarista, la gran mayoría de asonadas militares o golpes de Estado han tenido el mismo origen, a saber, el caos político organizado por los Parlamentos. El “Yo debo acusar, yo acuso” de Francisco de Paula Gonzáles Vigil proclamada desde las asambleas ha resonado a lo largo de toda la historia nacional creando caos, desorden y anarquía. Si sólo miramos el siglo pasado veremos que todas las rupturas constitucionales, desde 1914 hasta 1992 se originan en alguna forma de anarquía provocada directa o indirectamente por los parlamentos. Benavides en 1914 rompe el orden constitucional a intrigas del Parlamento que quiere evitar las reformas de este poder por Billinghurst; en 1919, Leguía temeroso que las asambleas hostiles le nieguen el derecho que ha ganado en las urnas rompe el orden legal; el golpe militar del comandante Luis M. Sánchez Cerro en 1930, que parece una excepción a la regla, no lo es pues éste no es sino la respuesta natural al golpe de 1919 que había instalado un despotismo asociado del Ejecutivo y el Legislativo; Entre el 45 y el 47 el país, llevado por el Parlamento a la anarquía más lamentable, es contestado con el golpe del general Odría; Pareja Paz-Soldán dice de esta etapa negra “…los excesos a que se entregó el Parlamento en esa hora turbia y el desgobierno que produjo (…) han opacado los abusos del gobierno presidencial”. En 1968 el General Velasco Alvarado es despertado por el caos y el desgobierno al que Fernando Belaúnde Terry es llevado por las asambleas que en ese sólo año le derriban más de cien ministros y gabinetes, dándole motivo para imponer su ideología. Por último, en 1993 Fujimori cierra el Parlamento que en esa hora dramática de bancarrota económica y violencia terrorista, se torna hostil y en nombre de la “democracia” no sólo le niega las leyes que necesita para enfrentarlos, sino arremete contra el Ejecutivo intentando recortar sus facultades constitucionales.

Pero el asambleísmo en el Perú no sólo es responsable de la crisis política endémica, tiene en su haber, además, el desorden jurídico en que vivimos, es responsable de la inseguridad jurídica, la inestabilidad de las instituciones, el desorden de la justicia, la multiplicación sin fin de las normas y reglas que enredan toda la vida económica haciendo imposible el desarrollo de una economía libre.                            

Fin de cita

Las elites

Un país no es solo pueblo . El pueblo es la base telúrica , la unidad histórica , el complejo sociológico , la estructura económica , la materia prima humana que son los cimientos de un país . Pero si un país quiere desempeñar una función activa en el mundo, necesita más que una masa . Necesita mando , necesita elites dirigentes .

Es un error considerar que en democracia nadie gobierne , no es reaccionario pues considerar ésta teoría del necesario mando . La diferencia con la concepción totalitaria del mando no está en la existencia misma de el , sino en el modo como surge , en sus alcances , su duración .
En el Perú esas elites creyeron ser los que ostentaban una gran billetera o un gran nombre . Y como siempre a los flancos de la soberbia se yergue el rencor , aparecieron por el otro lado los que querían arrasar con todas las jerarquías que bajo una supuesta eliminación de las clases dominantes no hicieron más que eliminar lo poco de clase educada que había en el país . Pretendieron la eliminación de la clase tradicional educada sin crear sustitutos .

Los empiristas se han desgañitado hablando de la necesidad de de que el indio sea redimido . Les preocupa que el campesino Pedro Mamani , por ejemplo , no tenga piojos , que aprenda a leer y a escribir y que sea garantizado en la posesión de sus ovejas y su terrenito . Pero al mismo tiempo que la higiene , la salud , el trabajo y la cultura de Pedro Mamani , importa que el territorio en el que el vive no disminuya sino acreciente su rendimiento dentro del cuadro completo de la producción nacional . Si eso no ocurre , aun cuando goce de chacrita y de sus ovejitas y aunque lea toda la colección del Fondo de Cultura Económica , Pedro Mamani no tendrá resueltos sus problemas básicos .

Nuestro problema no es solo reparto , sino también aumento .

Luis Alberto Sanchez en su “Retrato de un País Adolescente” (Un País Monocrático) describe al Perú como uno en el que junto con la independencia nacieron la monocracia , la militarada y la oligarquía . Concuerda con Cotler en el sentido de ver los primeros 135 años de vida republicana del Perú como un “cotejo” de generales que aliados con la oligarquía local no fueron capaces de llevar al desarrollo del país .

Discrepa sin embargo en el fondo del asunto al imputarle los males de la república a la monocrática forma de llevar los destinos del país viendo a éstos como “ la deudora” de los 135 años de retraso y estancamiento . El Perú no conoció jamás a una autoridad colectiva , anduvimos siempre por los cerros de Ubeda , “heroísmo” a lo Carlyle . Desde el Inca hasta los virreyes , todo fue absolutismo que continuó inmediatamente después de la independencia con el golpe de balconcillo y Riva Agüero de primer dictador .

Manuel Gonzales Prada , escritor y ensayista anarquista de la época de la Guerra del Pacífico es implacable con los peruanos al describirnos como ignorantes con espíritu de servidumbre . Explican su agresividad el haber vivido en sus mejores años de vida la estigmática guerra con Chile y agrega en su “Discurso del Politeama” que vivimos de ensayo en ensayo ;  ensayos de aficionados en diplomacia , ensayos de aficionados en economía política ensayos de aficionados en legislación y hasta ensayos de aficionados en tácticas y estrategias . Vimos al abogado dirigir la hacienda pública , al médico emprender obras de ingeniería , al teólogo fantasear sobre política interior , al marino decretar la administración de justicia , al comerciante mandar cuerpos del ejército …
Las muchedumbres libres aunque indisciplinadas en Francia dieron la victoria a los franceses en su revolución ; los ejércitos de indios indisciplinados pero sin libertad del Perú llevarán siempre a la derrota al Perú . Si hemos hecho siervos de los indios que patria defenderán ¿? Serán como los siervos de la edad media , defensores de sus amos los señores feudales.

La mención de Gonzales Prada con respecto al uso de la ciencia (al inicio del siglo XX) expresada en una célebre frase : “A vosotros maestros les toca galvanizar una raza que se adormece bajo la tiranía del juez de paz , del gobernador y del cura , esa trinidad embrutecedora del indio” es visionaria y se adelanta en muchos años a lo que nosotros los peruanos aún no terminamos de comprender ; que nuestro despegue se dará en función del grado de educación y desarrollo tecnológico  que tengamos los peruanos , tema que en nuestra forma de ver las cosas es de importancia preponderante y para lo cual no debemos escatimar esfuerzo alguno en llevar adelante .

Culmina su discurso previendo una gran victoria , “ porque el porvenir nos la debe , fiando solo en la luz de nuestro cerebro y en la fuerza de nuestros brazos , la ciencia resuelve la ecuación ..”